lunes, 8 de septiembre de 2008

NUEVAS FORMAS DE ENTEDER EL TRABAJO

Aqui hay un articulo de Manuel R. Alejandre que nos adelanta la nueva forma de afrontar nuestro dia a dia con un entusiasmo y energia poco habituales. Tambien pinchando en el titulo podeis ir a la pagina web y ver sus cursos y talleres...


3) NUEVAS FORMAS DE ENTENDER EL TRABAJO Por Manuel Rodríguez Alejandre

El tiempo del trabajo-sacrificio, del trabajo-castigo-de-Dios, del trabajo-colocación, del trabajo subsistencia, está pasando. Como también está pasando el tiempo para ser víctimas de las circunstancias exteriores, “si mi padre me hubiera...”, “si esta sociedad fuera diferente”, “si mi jefe”, “si los trabajadores...”.

Está llegando el tiempo de responsabilizarnos al 100% de lo que ocurre en nuestras vidas, incluso de lo que ocurre en el mundo. Está llegando el momento de convertirnos en los creadores conscientes de nuestras vidas y por ende en los artistas de ellas.

Artista es el individuo que da lo mejor de sí mismo a la vida, a los demás, a la Tierra. Aquel que une, en su hacer, su inteligencia (sus habilidades y sus talentos, cuales fueran) con su corazón. Hay artistas en todos los ámbitos y es un regalo encontrarlos por sorpresa a lo largo del día, y es justo reconocerlos y disfrutar de su arte, pues el artista da de corazón para que otros reciban.

Encontramos artistas en la ventanilla de un ministerio, dándote la información precisa, entendiendo tu problema y siendo eficaz para ti, en la sala de curas de un hospital, tranquilizándote, tocándote con calidad y calidez, en la frutería, colocando las manzanas y haciéndote la compra agradable, en un estudio de arquitectos, valorando el espacio en donde han de vivir personas, seres humanos, familias,... encontramos artistas en cualquier lugar donde alguien ama lo que hace o hace lo que ama.

Está llegando el momento de abandonar una concepción del trabajo que no unía trabajo y diversión o, si lo prefieres, trabajo y entusiasmo, trabajo y sentido, trabajo y aportación, trabajo y creatividad, trabajo y vida, trabajo y dignidad, trabajo y cooperación, trabajo y honestidad, trabajo y disfrute ... trabajo y ser humano.

Está llegando, no porque lo vayan a decidir los gobiernos, o nos lo vayan a explicar los filósofos, o porque, ojalá, se vaya a poner de moda. Está llegando por que muchas personas están empezando a comprender, a sentir, que son los dueños de sus vidas, que no necesitan esperar a que cambie el mundo por decreto, que hay una fuerza y un poder dentro de cada uno para hacer cambios significativos en su vida, que es posible no conformarse con el aburrimiento, la monotonía, y el conformismo y apostar por el cambio, creer en uno mismo y en la vida y empezar a plasmar lo que pide y siente el corazón.

Nuevas formas de entender el trabajo tiene que ver, también, con nuevos estilos de vida, nuevas opciones de consumo, una nueva relación con el dinero, y una confianza creciente en que cuando creemos en nosotros, en nuestros talentos personales, en lo que cada uno tenemos para aportar a los demás, el resto de las cosas empiezan a recolocarse y moverse en una nueva dirección, empiezan a encajar.

Nuevas formas de entender el trabajo tiene que ver con individuos que rompen con la importancia decadente del estatus social, individuos que no se pueden clasificar en clases sociales, que se salen de estar por encima ni por debajo de nadie, individuos que crean armonía entre su trabajo y sus valores personales, que saben que cualquier cosa que hagan, si está hecha con conciencia y cariño, por sencilla que sea, está cambiando el mundo.

Nuevas formas de entender el trabajo no proceden de los foros internacionales para abordar el problema del desempleo y la pobreza, proceden de la iniciativa de individuos de a pie que están desarrollando en ellos una nueva conciencia y que la llevan a su hacer, a su empresa, a su comunidad, a su negocio, a su vida.

Nuevas formas de entender el trabajo tiene que ver con traer la aventura al espacio en el que antes reinaba la monotonía. La esperanza y el entusiasmo y a veces también, porque no, la denuncia donde antes imperaban el pesimismo y la queja. La libertad de elección consciente donde antes había automatismo inconsciente.